CAMBIA AL MUNDO CAMBIANDO TU MISMO

El hombre razonable se adapta al mundo; el hombre no razonable se obstina en intenta adaptar el mundo a sí mismo. Todo progreso depende, pues, del hombre no razonable.


miércoles, 27 de enero de 2010

Especies en peligro de extinción




En México la caza y la alteración del medio ambiente tienen a muchas especies al borde de su desaparición.

Los elementos que constituyen la biósfera, se dividen en inorgánicos, como la luz, el suelo, el agua, y en orgánicos, que a su vez se dividen en flora y fauna.

En todo ecosistema los animales tanto vertebrados como invertebrados, constituyen un factor importante. Sus relaciones con los demás integrantes del ecosistema, contribuyen a mantener un equilibrio relativo, cuya estabilidad, posible gracias a complicados mecanismos de retroalimentación en cadena, se altera fácilmente cuando se incide en cualquiera de sus eslabones, por más insignificantes que éstos puedan parecer.

Desde sus orígenes, los animales han estado en competencia para sobrevivir. Además, cambios constantes en el medio ambiente han dado como resultado la desaparición de algunas especies y el florecimiento de otras. Estos procesos evolutivos ocurren de manera lenta a lo largo de millones de años, sin embargo, cuando el hombre llegó a escena, hace relativamente poco tiempo, los delicados eslabones faunísticos que habían tenido larga permanencia en la naturaleza, empezaron a romperse y verse alterados.

Desde los tiempos más remotos, el género humano ha hecho uso de la fauna silvestre matando o capturando selectivamente algunas de las especies que la integran, bien para liberarse de especies dañinas (serpientes, roedores etc.), o para utilizar su carne como alimento y sus pieles como vestido.

La extinción de algunos animales o el estado crítico de otros, por acción del hombre ha sido registrada por algunos autores como Heim (1952) que menciona, entre otras especies definitivamente desaparecidas, a la moa (Dinornis ingens) gigantesca avestruz de Nueva Zelanda.

La extinción de la fauna tiene graves repercusiones en los ecosistemas, sobre todo en lo referente a las cadenas tróficas y alimenticias. En la mayoría de los casos, de las especies desaparecidas no se tenía suficiente información acerca de su papel en los diferentes ecosistemas en que participaban.

En nuestro país existen, según la lista de especies en peligro de extinción presentada en la Organización de Estados Americanos (OEA) el 5 de febrero de 1973, cerca de cuarenta especies de vertebrados, tanto terrestres como acuáticos. Por ejemplo, el jaguar (Panthera onca) y el cocodrilo (Crocodylus acutus y C. moreletti), cuyas poblaciones han decrecido debido a la caza de que son objeto para el comercio de sus pieles, el cual, la mayoría de la veces, se realiza en forma ilegal, principalmente en la zona sureste del país.

Otra causa de extinción, es la desaparición o perturbación de los hábitats característicos de las especies, debido a desforestación, establecimiento de cultivos agrícolas, asentamientos humanos, etcétera, con la consecuente alteración del equilibrio ecológico. Tal es el caso del pavón (Oreophasis derbianus) en Chiapas, cuyo hábitat, el bosque nublado, se encuentra ya muy reducido. Esto ha ocasionado que sus poblaciones disminuyan en forma alarmante ya que no se adaptan a zonas alteradas.

La contaminación química es, también, causa de daño a la fauna. Los insecticidas aplicados en los cultivos, a la larga entran a las corrientes de ríos y mares, donde son ingeridos por microorganismos que son comidos por peces y otros animales, y éstos, a su vez, devorados por las aves. En cada paso de esta cadena alimenticia, el insecticida se concentra cada vez más. Tales concentraciones en las aves afectadas hacen que produzcan huevos con cáscaras deficientes en calcio, que el paso de las madres rompe durante la incubación. Como consecuencia de este proceso los pelícanos pardos, los cormoranes y otras aves se han extinguido ya en algunos lugares donde antes predominaban. La contaminación por insecticidas ha llegado incluso a la Antártida y el Artico afectando a pinguinos y osos polares.

Todas estas situaciones se han acentuado en el presente siglo debido a la explosión demográfica humana. Cada día es necesario talar bosques y selvas para satisfacer necesidades de alimento y habitación. Por estas razones es importante elaborar un plan nacional de explotación racional de recursos faunísticos. Dicho proyecto debe tener en cuenta una serie de consideraciones sociales, tales como la agricultura que altera zonas naturales y afecta a la fauna. Pero ¿cómo convencer a esta población de poner fin a la perturbación, cuando todos sus esfuerzos apenas bastan para evitar que se mueran de hambre?. ¿Cómo recomendarles no matar un ocelote cuando la venta de su piel proporciona un cierto ingreso que alivia su ya deteriorada economía?. Es por ello, que los científicos involucrados en la conservación de la fauna no sólo deben ser capaces de proponer medidas de protección sino, también en colaboración con otros especialistas, de presentar alternativas de satisfacción a las necesidades del conjunto social y no solamente del individuo.

Esto nos viene a mostrar de una parte, que en México no se cuenta con el número suficiente de especialistas en las diferentes disciplinas ecológicas, y, de otra, que muchas veces se realizan investigaciones siguiendo modelos extranjeros y no según nuestras necesidades. Es urgente entonces la formación de profesionales conscientes de su participación social como científicos.

Pero la lucha por salvar la fauna silvestre no puede restringirse a los biólogos. Es necesaria la participación de los gobiernos y del pueblo en general, creando una conciencia de responsabilidad hacia las generaciones futuras. Algunas de las especies en peligro de extinción, en México, se consignan en el siguiente listado:



Antilocapra americana
Berrendo

Tapirus bairdii
Tapir

Trichechus manatus
Manatí

Ursus horribilis
Oso gris

Phenicopterus ruber
Flamingo

Falco peregrinus
Halcón peregrino

Harpia harpyja
Aguila arpía

Gopherus flavomarginatus
Tortuga de Mapimí

Eretmochelys imbricata
Tortuga de carey


Algunas de estas especies, como la tortuga de Mapimí y el berrendo, están siendo objeto de estudios para determinar medidas que los proteja. Sin embargo, esta labor apenas comienza y requiere de mayor participación para que los estudios puedan realizarse en el mayor número posible de especies amenazadas.

Erosión, desertificación, deforestación y pérdida de la biodiversidad.

Tanto la erosión, como la desertificación, la deforestación y la pérdida de la biodiversidad son problemas ecológicos íntimamente ligados entre sì y resultado de diversos factores que tienen que ver con la forma que se han manejado los recursos naturales renovables y con algunos factores naturales.

Por erosión podemos entender el desgaste producidos en forma màs o menos lenta y continua del suelo, debido, como acabamos de señalar, a diversas causas derivadas del uso del suelo y de algunos fenómenos naturales.

La erosión es un deterioro en la capacidad del suelo para generar vida a partir de su cultivo.

La erosión es, por asì decir, el primer efecto degradante del suelo y que con relativa frecuencia pueda culminar con la desertificación del mismo, es decir con la pèrdida casi completa de la capacidad del suelo para mantener sobre sì una cubierta vegetal. Si el desgaste del suelo es tanto que pierde los nutrientes elementales para la vegetación, èsta desaparece y es cuando se dice que el suelo queda desierto.

Aunado a lo anterior, se da tambièn el cambio de la cubierta vegetal en bosques y selvas. Estos bosques y selvas desaparecen como tales al irse incorporando a otros usos, básicamente agìcolas y ganaderos.

Por ùltimo, por pèrdida de la biodiversidad, podemos entender la reducción de la variedad de las especies animales y vegetales que conforman el patrimonio ecológicos, que no es otra cosa que la extinción, mas o menos gradual, de diversas especies que simplemente desaparecen, provocando no sólo la pérdida definitiva de una o varias especies determinadas, sino un impulso hacia la probable ruptura en el equilibrio ecológico de las unidades medio ambientales que a su vez ponen en peligro la existencia de otras especies y la existencia misma del sistema ecológico como tal.

Para tener una idea de estos problemas, específicamente en cuanto en la erosión, la SEDUE calculaba que en 1986, èsta se daba con diversos grados en 1,676,000 km2, es decir, en el 85% de la superficie total del paìs.

El cuadro siguiente nos ilustra mejor el fenómeno, dentro del cual destaca al 16.7% representando la erosión acelerada, que no es otra cosa màs que el avance crìtico de la desertificaciòn.

Según el citado informa de la SEDUE, las principales causas de la desertificaciòn era la erosión causada por la lluvia, el viento, los escurrimientos superficiales y las pràcticas inadecuadas en el manejo de los suelos. Por otro lado, la pèrdida de superficie laborable tenia sus causas “sobre pastoreo de ganado menor y mayor en suelos con vocación agrícola y forestal, pràcticas agrícolas en suelos no aptos, incendios forestales, desmontes con fines agropecuarios y frutìcolas en terrenos inadecuados para tales actividades, talas clandestinas en àreas forestales, sobreexplotación forestal en bosques, selvas y vegetación del desierto y obreas de infraestructura.

Otros especialistas han destacado la importancia del modelo del desarrollo agrícola derivado de la Revolución Verde en el agotamiento del suelo.

Los problemas de esta agricultura son varios:

El uso de fertilizantes deteriora la fertilidad natural del suelo.

El monocultivo redunda en detrimento de la riqueza en la variedad de la vegetación. Dicha variedad actúa como una forma natural que inhibe el desarrollo de las plagas.

Además frecuentemente, se suele usar la llamada semilla mejorada que son semillas genéticamente diseñadas para los altos rendimiento según condiciones especificas de humedad.

El desgaste paulatino del suelo por el uso de estos insumos, a lo largo plazo produce la perdida del suelo superficial.

Otro fenómeno que es importante comentar es el referido al cambio de uso del suelo. Por ejemplo. La ganadería, al ser la actividad productiva primaria de mayor rentabilidad en terminos comerciales, las superficies destinada a ella ha venido creciendo significativamente, desplazando áreas agrícolas y sobre todo forestales. Por su parte, la superficie dedicada a la agricultura tambien se ha extendid, desplazándose a su vez en bosques y selvas.

Chiapas; deforestación, un problema multifactorial

Cuando a inicios de los 90 viví en San Cristóbal de las Casas el bosque era aún parte de la ciudad, hacia todos los puntos cardinales se podían ver enormes espacios cubiertos de pino que además de purificar el ambiente, permitían la lluvia casi diaria y con ello la abundancia de agua.

El recorrido entre San Cristóbal y Ocosingo era gratificante por la gran cantidad de áreas boscosas a lo largo del trayecto y porque la neblina semejaba un enorme mar que se podía disfrutar antes de iniciar el descenso y a medida que se realizaba, se convertían en nubes que uno podía tocar, estar entre ellas, se producía un sentimiento indescriptible de goce e irrealidad-realidad.

Todo ello ha ido cambiando con el tiempo, la deforestación no solo de San Cristóbal sino del Estado ha sido muy acelerado y se debe a múltiples factores, ya en esas fechas José Luis Pontigo, investigador del Eco Sur explicaba que entre 1982 y 1986 se perdieron 90,000 hectáreas de bosque por año y que de seguir esa tendencia en pocos años desaparecería en su totalidad este ecosistema tan rico en especies vegetales y animales.


Pontigo mostró en su trabajo de investigación que uno de los factores más importantes para propiciar la deforestación de bosque y selvas ha sido la práctica de una ganadería extensiva que requiere cada vez de espacios más grandes para que pasten las reses, no importa si con ello es necesario desalojar a campesinos o quitar la vegetación que no es necesaria para el pastoreo.

Sin embargo hay otros factores y cito textualmente a Pontigo: Justo es señalar que este proceso de deforestación no sólo es causado por los ganaderos, sino de igual forma otros sectores han contribuido a la destrucción de la selva: empresarios madereros (particulares y estatales) campesinos que practican la roza-tumba y quema, empresas paraestatales como petróleos Mexicanos, Comisión Federal de Electricidad, y sobre todo la propia política institucional y de organismos internacionales, que han estado impulsando la ganadería no solo en la entidad sino en todo el trópico mexicano.

Añade que esta actividad ha sido causa de fuertes conflictos agrarios, agudizados desde la década del setenta, sobre todo porque se ha extendido a costa de las tierras campesinas y terrenos nacionales, susceptibles de ser colonizados por familias campesinas solicitantes de este recurso básico.

La información anterior se publicó en la revista Difusión Científica / Tecnológica y Humanística en septiembre de 1990, sólo cuatro años más tarde se añadió otro factor para arrasar con buena parte de bosques y selvas, en este caso se trató del control que el estado implemento para controlar el Movimiento del EZLN, trascribo lo que CIEPAC publicó acerca de esto:

Cuando los ejércitos que defienden el poder impuesto no dominan el territorio y su falta de conocimientos sobre las condiciones geográficas de las montañas, hacen imposible el avance sobre el enemigo a vencer, hecha mano de otras expresiones de la guerra. En este caso de la Guerra Biológica, que no es otra cosa más que repetir experiencias del ejército estadounidense en Vietnam, Cuba y otros países.

Sobre los indicios de la aplicación de desfoliadores y fumigaciones en la selva Lacandona, en 1994, en agosto, el EZLN mediante un comunicado denunció las fumigaciones de que era objeto la población civil en las inmediaciones de la carretera Comitán-Altamirano.

Las quejas y denuncias en este sentido has sido periódicas, sin embargo las autoridades correspondientes no han dado respuesta a las comunidades a pesar de que estas fumigaciones han causado la pérdida casi total de sus cultivos, única forma de sobrevivencia de un buen número de comunidades.

Por si no fuera suficiente todo lo anterior hay fuerzas externas que están interesadas en los aún amplios recursos con que cuenta Chiapas, agua clima, vegetación por hablar sólo de algunos, parte de este grupo son Novartis, Monsanto y otras trasnacionales interesadas en controlar el suministro de insecticidas, herbicidas y todos los insumos para el campo.

Además al ser Chiapas un Estado principalmente agro productor, ante la caída de los precios de los productos básicos, los campesinos han sido convencidos de sustituir los cultivos tradicionales por nuevos, en lugar de maíz u otros cultivos para consumo familiar se ha impulsado la siembre de palma aceitera que tiene diversos usos.

Los miembros del Instituto del Tercer Mundo explican que su siembra requiere y exige grandes extensiones de tierra, despojando de ellas a los campesinos e indígenas, violando los derechos de tenencia de la tierra. Esta violación de los derechos elementales de los habitantes de las comunidades rurales, genera además la perdida de los cultivos tradicionales, la destrucción de la economía comunitaria basada en la colectividad y la destrucción de las culturas ancestrales. Provoca además la desaparición de bosques tropicales y, con ellos, la de diversos tipos de árboles de maderas finas, y especies animales y vegetales, o lo que es lo mismo, la destrucción de la biodiversidad.

Como se puede observar son incontables las causas de la deforestación del estado, lo mismo sucede en los altos, que en la selva o en otras regiones, a manera de ejemplo anexo unas fotografías del camino a Agua Azul y navegando en el Usumacinta rumbo a Yaxchilán, es indignante como del lado mexicano casi se ha terminado con la selva mientras del lado guatemalteco está casi intacta

http://motivosdelamarea.wordpres
GUTIERREZ-ISF-27/01/2010

Me caí del mundo y no sé cómo regresar...‏

Eduardo Galeano
Periodista y escritor Uruguayo (Para mayores de 30)
Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco.. No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar. Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales. ¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo. ¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades. ¡Guardo los vasos desechables! ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez! ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos! Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida! ¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después! La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza. Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces. ¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica. ¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike? ¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando colchones casa por casa? ¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista? ¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros? Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más y más basura. El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad. El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el que recogía la basura!! ¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de... años! Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII) No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan. Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De 'por ahí' vengo yo. Y no es que haya sido mejor.. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el 'guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo', pasarse al 'compre y bote que ya se viene el modelo nuevo'.Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no, eres un arruinado. Así el coche que tenés esté en buen estado . Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!!!! Pero por Dios. Mi cabeza no resiste tanto. Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real. Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo. Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo? ¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron? En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡¡Guardábamos las tapas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos! Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín. Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para pone r en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!! Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de bastos'. Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa. Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!! Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella. Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables. Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo,pegatina en el cabello y glamour. Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la 'bruja' como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la 'bruja' me gane de mano y sea yo el entregado.
Eduardo Galeano
AGUIRRRE-MVZ-DOCENTE-INGFORESTALUNACHPALENQUE.