CAMBIA AL MUNDO CAMBIANDO TU MISMO

El hombre razonable se adapta al mundo; el hombre no razonable se obstina en intenta adaptar el mundo a sí mismo. Todo progreso depende, pues, del hombre no razonable.


miércoles, 10 de febrero de 2010

COSECHANDO AGUA DE LLUVIA



En las tierras áridas de grandes áreas de México y del mundo la disponibilidad de agua dulce para consumo humano, la ganadería y el riego de los cultivos es el factor más limitante para lograr nuestros objetivos. Todos sabemos que el agua es esencial para la vida, su presencia y sus características permitieron la evolución en este planeta. Sin el agua no hay vida, es nuestro recurso más precioso y debe tratarse como tal.

El 97 % del agua de nuestro planeta está en los océanos en forma de agua salada. Del 3% de agua dulce que existe en el planeta, casi toda está almacenada en los mantos acuíferos profundos, en hielo y nieve permanente, en los grandes lagos y ríos; Menos del 1% de todo el agua dulce se encuentra en la atmósfera y de esta manera está disponible como agua de lluvia.

La situación del agua afecta directamente el tipo de desarrollo que podemos realizar. Depende de muchos factores, por ejemplo:

•La precipitación pluvial por año, su distribución a través de las estaciones y la confianza que podemos tener en que ésta suceda; (preguntar en la comisión de agua las cifras de precipitación anual promedio en los últimos años en su bioregión)
•Las características del suelo, composición, su drenaje y capacidad para retener el agua;
•La cobertura del suelo (vegetación, materia orgánica/ arropes), animales (especies, densidad);
•De las plantas y cultivos que queremos integrar y sus características sus requerimientos y el tipo de agricultura que queremos realizar Aunque el primer factor es fijo, los demás los podemos controlar y modificar según las circunstancias y logrando así cambios significativos a través del tiempo.

¿ Como podemos captar agua ?

1.) La perforación y explotación de pozos profundos
En muchos casos queda descartada esta opción: Es muy costosa, en muchos lugares imposible de realizar, y no asegura un abasto a largo plazo.
Las reservas de agua en el subsuelo son limitadas, tenemos que explotarlas con medida y cuidado. Estamos afectando directamente a los mantos acuíferos, que tardan cientos de años para recargarse. En regiones donde se practica mucha agricultura «química», áreas urbanas e industriales hay peligro,de que el agua del subsuelo este contaminada con residuos de fertilizantes y químicos. (Es importante realizar un análisis biológico y químico del agua)

2.)Captación de agua de lluvia de los techos, balcones, plazas, caminos, carreteras, rocas grandes y superficies impermeables
Las lluvias en zonas áridas tienden a suceder de manera errática y extrema: A lo mejor, caen nada mas cuatro o cinco aguaceros fuertes al año, pero si la precipitación es muy alta la podemos aprovechar para abastecernos de agua limpia .( consumo humano.)

VENTAJAS DE AGUA DE LLUVIA:
=> Es la mas limpia, “destilada” por el sol y las nubes.
=> Es agua potable, si la cosechamos, almacenamos y filtramos cuidadosamente (ver: filtros)
=>Esta accesible en cualquier lugar donde hay lluvia
=> No se necesitan muchas tuberías, bombas caras, ni filtros sofisticados para cosecharla
Desventajas:
=> Para guardar el agua de lluvia, se necesitan cisternas y contenedores, con suficiente capacidad para guardar agua durante los meses secos. Estos tienen un costo considerable.
=> Necesitamos mucha superficie impermeable, así como espacio debajo de ellas, para ubicar las cisternas y llenarlas por gravedad
=> Para evitar, que el agua se pudra o se llene de mosquitos, las cisternas tienen que estar selladas y protegidas de la entrada de luz, viento, polvo y animales.

http://www.tierramor.org/permacultura/agua1.htm

EL NIÑO



¿Qué es el fenómeno de El Niño?
Es un fenómeno climático cíclico que provoca estragos a nivel mundial, siendo las más afectadas América del Sur y las zonas entre Indonesia y Australia, provocando con ello el calentamiento de las aguas sud americanas.

¿Cuál es el origen del fenómeno de El Niño?
Su nombre se refiere al niño Jesús, porque el fenómeno ocurre aproximadamente en el tiempo de Navidad en el Océano Pacífico, por la costa oeste del Sur de América. El nombre del fenómeno es Oscilación del Sur El Niño, ENSO por sus siglas en inglés. Es un síndrome con más de 7 milenios de ocurrencia.

¿Cómo se detecta el fenómeno de El Niño?
En el océano Pacífico tropical "El Niño" es detectado mediante diferentes métodos, que van desde satélites y boyas flotantes hasta análisis del nivel del mar, obteniendo importantes datos sobre las condiciones en la superficie del océano. Por ejemplo, las boyas miden la temperatura, las corrientes y los vientos en la banda ecuatorial, toda esta información la transmiten a los investigadores de todo el mundo.

¿Cómo se desarrolla el fenómeno de El Niño?
El fenómeno se inicia en el Océano Pacífico tropical, cerca de Australia e Indonesia, alterándose con ello la presión atmosférica en zonas muy distantes entre sí, hay cambios en la dirección y en la velocidad de los vientos, así como el desplazamiento de las zonas de lluvia a la región tropical.
En condiciones normales, también llamadas condiciones No-Niño, los vientos Alisios (que soplan de este a oeste) apilan una gran cantidad de agua y calor en la parte occidental de este océano. El nivel superficial del mar es, en consecuencia, aproximadamente medio metro más alto en Indonesia que frente a las costas del Perú y Ecuador. Además, la diferencia en la temperatura superficial del mar es de alrededor de 8ºC entre ambas zonas del Pacífico.
Las temperaturas frías se presentan en América del Sur por que suben las aguas profundas y producen un agua rica en nutrientes que mantiene el ecosistema marino. En condiciones No-Niño las zonas relativamente húmedas y lluviosas se localizan al sureste asiático, mientras que en América del Sur es relativamente seco.
En cambio durante el fenómeno de El Niño los vientos alisios se debilitan o dejan de soplar, la máxima temperatura marina se desplaza hacia la Corriente de Perú que es relativamente fría y la mínima temperatura marina se desplaza hacia el Sureste Asiático. Esto provoca el aumento de la presión atmosférica en el sureste asiático y la disminución en América del Sur. Todo este cambio ocurre en un intervalo de seis meses, aproximadamente desde junio a noviembre.

Consecuencias del fenómeno del niño a nivel global.
Cambio de la circulación atmosférica.
Calentamiento global del planeta y aumento en la temperatura de las aguas costeras durante las últimas décadas.
Existen especies que no sobreviven al cambio de temperatura y mueren, generando pérdida económica en actividades primarias
Surgen enfermedades como el cólera, que en ocasiones se transforman en epidemias muy
difíciles de erradicar.

Consecuencias para el sureste asiático
Lluvias escasas.
Enfriamiento del océano.
Baja formación de nubes.
Periodos muy secos.
Alta presión atmosférica.

Consecuencias del fenómeno del niño para América del Sur
Lluvias intensas.
Calentamiento de la Corriente de Humboldt o Corriente del Perú.
Pérdidas pesqueras.
Intensa formación de nubes.
Periodos muy húmedos.
Baja presión atmosférica.

En nuestro país el fenómeno de El Niño, ocasiona importantes cambios en el clima, provocando calentamiento del mar, condiciones de sequía en el centro de México, lluvias intensas en secciones del país e inviernos generalmente húmedos.
fuente:

www.elclima.com.mx/fenomeno_el_nino.htm

lunes, 8 de febrero de 2010


CAOBA:
El Oro Maderero en Vía de Extinción
Carolina Obregón Sánchez
Periodista M&M
Es una de las especies de mayor valor comercial a nivel mundial por la calidad de su madera y brillo natural,
condiciones muy atractivas a la hora de fabricar muebles finos, esculturas o instrumentos musicales. La
especie es nativa de Centro y Sur América, su alta comercialización la ubica dentro de las especies en serio
peligro de extinción.
La Swietenia macrophylla king, también conocida como Caoba Americana o de Hoja
Grande, proviene de la familia Meliaceae, dentro de la cual también existen la Caoba
africana (Khaya ivorensis), la Caoba hondureña (Sweietenia humilis) y la Caoba caribeña
(Sweietenia mahogany).
La variedad es muy amplia, se estima que en el mercado se encuentran aproximadamente
cien tipos de madera diferentes con el nombre de Caoba, procedentes de diversas familias
y géneros, situación derivada por el simple hecho de tener un color similar al de la
Swietenia macrophylla king, aunque en lo referente a sus demás características como
veteado, la estructura y el comportamiento mecánico son muy diferentes. Así, se considera
únicamente ésta especie como la Caoba auténtica; convirtiéndose incluso en la predilecta
para reemplazar a la Caoba Hondureña y a la Caribeña, consideradas comercialmente
extintas en sus áreas de distribución.
La especie recibe distintos nombres según su sitio de
procedencia y comercio, de hecho, en algunas zonas de
Centro y Sur América se utilizan denominaciones como
Cedro carmesí, Cedro cebolla y Cedro espinoso, aunque
vale aclarar que éstos corresponden realmente al Cedro
macho o Pochota guinata respectivamente.
También se conoce como granadillo en Colombia, crura
en Bolivia, aguano en Brasil, chiculti, cabano, flor de venadillo, galeado y palo zopilote en
México, caoba y arura en Venezuela y aguano en Perú. Otros nombres son mahogany en
Alemania, acajou d´Amerique en Francia, mahonie en Holanda, mogano en Italia y
american mahogany o baywood en Inglaterra y Estados Unidos.
El Árbol y su Hábitat
La Caoba es originaria de las regiones cálido-húmedas de América tropical. Se encuentra
distribuida en México, Centro América, Panamá, Venezuela, Colombia, Brasil, La
Amazonía, Ecuador y Perú.
El árbol se desarrolla en todos los tipos de bosque desde los bordes de las sábanas de pino
hasta el bosque pluvial clímax; crece en las formaciones vegetales, bosque seco tropical,
bosque húmedo tropical y muy húmedo tropical, prefiriendo suelos aluviales, profundos y
fértiles.
Su distribución natural está entre los 20° Norte y los 18° Sur y altitudinalmente abarca
desde el nivel del mar hasta los 1.500 metros, aunque en algunas ocasiones alcanza los
1.800 metros, concentrándose principalmente en altitudes de 0 a 450 metros. Actualmente
se han introducido plantaciones en toda la zona tropical como Jamaica, Trinidad, Sierra
Leona, Nigeria, India, Sri Lanka, Malasia y Filipinas; pero no han tenido mucho éxito debido
al ataque del gusano barrenedor Hypsipylla grandella, principal depredador y causante de
su bifurcación y apocado crecimiento.
La especie alcanza alturas hasta de 45 metros. Su fuste es recto y cilíndrico
(ocasionalmente con ramaje grueso y bifurcado) con pequeños aletones en la base y de 80
a 160 centímetros de diámetro arriba de los contrafuertes, en ocasiones de 200 centímetros
o más. La corteza externa del árbol es de color marrón grisáceo y fisurada superficialmente.
Las hojas son alternas y pinnaticompuestas, sus flores pequeñas, de color amarillo verdoso,
dispuestas en panículas axilaires y su fruto es una cápsula leñosa, dehuscente, que
contiene numerosas semillas aladas. Generalmente el árbol crece aislado o en pequeños
grupos de entre 4 y 8 por hectárea.
Silvicultura:
El Aprovechamiento
Según Jairo Silva, Ingeniero Forestal y docente de la Universidad Distrital Francisco José
de Caldas, uno de los principales obstáculos para la plantación comercial de la Caoba de
Hoja Grande es el ataque del gusano barrenador, agente que provoca la emisión de
rebrotes en su fuste, bifurcándolo a temprana edad, deteriorando su forma y deteniendo su
crecimiento. Pese a que se han realizado grandes plantaciones de la especie, ni el uso de
insecticidas sistémicos –no recomendados por su afectación ambiental y altos costos– ni
los métodos de control biológico a través de hongos entomopatógenos han sido efectivos
para combatir el embate del xilófago.
Por esta razón, ahora se intentan métodos genéticos para determinar el ADN de la especie
y el de otras cercanas de la misma familia -Guarea trichiloides, Carapa guianensis o la
Khaya ivorensi- que no son atacadas o presentan resistencia al ataque del gusano
barrenador; la intención: realizar entre ellas cruces mediante ingeniería genética y
establecer así un gen inmune al Hypsipylla grandella, pero sin afectar la calidad de la
madera.
Silva afirma que un tratamiento silvicultural muy efectivo -resultado de investigaciones
realizada por la Universidad Distrital Francisco José de Caldas y por CONIF, es la
plantación de la especie en fajas de enriquecimiento, rastrojos altos o bosques secundarios
jóvenes de no más de 200 árboles por hectárea, efectuando limpias frecuentes para
propiciar la entrada de la luz vertical. “Al competir muy bien con otras plantas, la Caoba
sobrevive a las malezas cercanas y tan sólo con limpias en platos de un metro e
intercaladas con fajas puede ser manejada; también se recomienda plantarla mezclada con
otras especies, pero aplicando las técnicas antes mencionadas”
Uno de los ejemplos de estas plantaciones se encuentra
en Puerto Boyacá en terrenos de la Reforestadora
“Bosques del Futuro”, en donde se aplica a un bosque
secundario de algodoncillo (Trichospermun colombianum)
enriquecido con Caoba, diferentes intensidades de
aclareos. Los resultados: después de tres años de
establecido no se ha presentado el ataque del gusano
barrenador.
Cabe resaltar que los métodos o tratamientos
silviculturales debidamente aplicados a la Caoba, puede
asegurar rendimientos cercanos a los 15 metros cúbicos
anuales por hectárea, una excelente manera de evitar su
extinción.
La Madera
La Caoba es considerada una de las mejores maderas del mundo. No presenta olor o sabor
característicos, su duramen varia de color, desde el rosado crema hasta el rojo marrón
oscuro en estado seco al aire, mientras su albura es amarillenta o rosada cuando está
fresca pero oscura a medida que seca y se expone al sol.
Con grano recto a entrecruzado, su textura va de fina a mediana y su brillo va de muy alto a
oro. Es una madera liviana, su veteado es acentuado sobretodo en el corte radial y una de
sus grandes ventajas es su sencillo secado al aire libre, aunque pueda presentar
deformaciones muy leves. Para este proceso se recomienda como horarios de secado: el
T6-D4 y T3-D3 de los Estados Unidos, el Programa F del Reino Unido y el M de la Junta
del Acuerdo de Cartagena.
Otra de las cualidades de la madera es su fácil trabajabilidad en todos los aspectos, aunque
en ocasiones puede presentar tensión dejando al tornearla superficies vellosas. Permite
labrado con herramientas manuales y con operaciones sencillas de maquinado.
Adicionalmente y gracias a su naturaleza, ofrece buen acabado y alto lustre; y además se
puede clavar, atornillar, pegar y laquear sin mayores dificultades.
A nivel de durabilidad natural tiene la propiedad de ser alta. Su duramen en particular
resiste a la pudrición blanca y marrón, pero es susceptible al ataque del gorgojo y de los
hongos. Como desventaja tiene que no resiste a los perforadores marinos, y cuando es
sometida a sistemas de preservación e inmunización, es difícil de tratar.
Usos: Brillo Natural que Luce
Gracias a su atractiva apariencia la Caoba ofrece un acabado excelente, y dado que su
mayor cualidad es su brillo natural, ha sido usada desde principios del siglo XVII en la
fabricación de ebanistería de lujo, chapas decorativas, construcciones normales
(revestimiento de interiores en casas y barcos).
De igual forma se utiliza con éxito en instrumentos musicales como pianos, artículos
torneados, artesanías decorativas, esculturas, muebles para radios y televisores,
instrumento científicos de alta calidad y precisión, cajas, estuches o empaques finos,
muebles finos decorativos para oficinas y casas -generalmente tallados- y en los que se
requiere madera de alta estabilidad dimensional. Otros empleos frecuentes por su
durabilidad son la fabricación de embarcaciones livianas, páneles, gabinetes, artículos para
escritorio, reglas del cálculo, triplex, patrones y carpintería de obra.
Su uso en el campo medicinal, se obtiene a partir del cocimiento y la infusión de la corteza
y sus semillas que se emplea como tratamiento contra la neurosis, la diarrea y la fiebre.
En Colombia: Una Especie Escasa
En Colombia la Caoba Americana concentra su distribución en los departamentos de Norte
de Santander, Antioquia, Bolívar, Córdoba, Guajira, Huila, Valle del Cauca; y en las zonas
de Herrán y Ragonvalia, La Amazonía, Valle Seco del Magdalena, en la región del Gaira
(Santa Marta) y en la zona del Urabá chocoano.
Aunque nativa de nuestro país, es una especie escasa comercialmente y en peligro de
extinción, de hecho, actualmente la principal y casi única fuente importante en Colombia es
la Amazonía y el Chocó en límites con Panamá, y se registra que el gran último expendio
natural fue Juradó (Chocó) explotado clandestinamente hace más de 15 años. A nivel local,
en Bogotá, su venta se realiza en aserraderos que tienen la posibilidad de adquirirla por
valor de 50 mil pesos la pieza (10x10 cm x 3 m de largo), pero es muy difícil de adquirir en
centros madereros menores, en donde su comercialización es nula.
Según el informe de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies
Amenazadas de la Flora y Fauna Silvestre – CITES (1) en Colombia, la Swietenia
macrophylla king, hace parte de las especies forestales vedadas y a menos que la madera
provenga plantaciones forestales o propagación artificial, su uso y aprovechamiento
comercial están totalmente prohibidos bajo cualquier modalidad.
De allí que se hayan tomado algunas medidas específicas para conservarla como: la
protección de su hábitat, la racionalización de la extracción, la regeneración y propagación
para el enriquecimiento de bosques sucesionales en las regiones donde normalmente
habita o habitaba y la abstención de adquirir madera proveniente de zonas vedadas.
Comercio: El Árbol “más” Valioso
La Caoba Americana es la especie maderera más explotada y de mayor valor comercial en
América Tropical pues su color atractivo, durabilidad, estabilidad dimensional y condiciones
favorables a la hora de transformarla; la convierten en una madera altamente apreciada,
valiosa y apetecida en el mercado internacional.
Guatemala, Brasil y Bolivia son los principales proveedores de la especie para el mercado
internacional, en donde se estima que el valor comercial de un metro cúbico de Caoba tipo
exportación está alrededor de los US$ 1.300 americanos (unos $3´190.000 colombianos),
siendo Estados Unidos el país líder en su importación, seguido por los de la Comunidad
Europea con el Reino Unido a la cabeza. En el caso de Sur y Centro América el consumo
de esta madera ha disminuido por su alto costo, pero es República Dominicana el mayor
consumidor.
A pesar de que la explotación controlada de la Caoba de Hoja Grande ocupa un lugar
relevante dentro de la conservación de la flora y fauna regional de los países origen, los
resultados de diversas investigaciones sobre su comercialización concluyen que tanto su
explotación, exportación e importación se realiza en la mayoría de los casos, ilegalmente.
Desafortunadamente, este hecho no ha podido controlarse, producto de la alta demanda de
los países consumidores y de los precios lucrativos que éstos ofrecen para conseguirla,
aunque las medidas sobre el manejo comercial de la Caoba Americana están recogidas en
el Anexo II y III del CITES.
Al respecto, el documento estipula que su exportación requiere de una concesión previa y
presentación de un permiso de exportación por parte de las autoridades estatales en cada
país exportador, y su importación demanda la declaración y presentación de esta
documentación a la Autoridad Administrativa CITES del país receptor, pero no es secreto
los numerosos casos de contrabando y el hecho de que algunas empresas madereras
eludan las distintas restricciones legales para su control.
En algunas zonas incluso, se ha observado que la
madera ilegal se entremezcla con la extraída
legalmente e incluso se han llegado a montar “fachadas
legales” en las que se alteraran los inventarios
forestales para obtener los permisos para la tala de la
Caoba Americana y que posteriormente son usadas
para cubrir los cortes ilegales. Esto dificulta obtener una
cifra precisa o aproximada del porcentaje de madera
que se exporta de manera ilegal.
Uno de los mayores inconvenientes del tráfico ilegal, es
el daño ambiental y social que sufren las zonas de bosques nativos en los que su
explotación se realiza de manera no sostenible.
La preocupación consiste en que la Caoba es un indicador natural para conocer el estado y
mantener el balance ambiental de los bosques tropicales y según datos de la organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la tala de la especie
facilita la destrucción de éstos y ocasiona el 10 por ciento de la deforestación tropical.
Adicionalmente los bosques de Caoba brindan sombra para que otros árboles se
desarrollen y sus semillas sirven de alimento principal para otras especies de animales.
Por esta razón se desarrollan programas de conservación, principalmente en aquellos
países que cuentan con un potencial apreciable de Caoba a nivel mundial y que tienen la
restricción del CITES como Bolivia, Guatemala y Brasil; en los que para su
aprovechamiento es necesario realizar estudios que demuestren su sostenibilidad. También
en Ecuador se trabaja en la creación de una reserva para la conservación de los bosques
naturales, involucrando a las comunidades Shuar de la provincia de Pastaza, mientras que
en Perú se promociona la Certificación Forestal Voluntaria como una herramienta para el
manejo sostenible de los bosques.
De acuerdo a cifras del CITES, hacía finales de 1990 la exportación de la Caoba Americana
totalizó 150.000 metros cúbicos y para finales del año 2000 se redujo a 120.000 metros
cúbicos, sin embargo se necesitan esfuerzos y una normatividad más enérgica para evitar
la extracción sistemática de la especie y el incumplimiento de las medidas legales; de lo
contrario la que hoy conocemos como Swietenia macrophyllia king puede estar extinta en
menos de una década.
Citas:
1. Publicado en la edición No 31. Revista M&M. El Mueble y la Madera. Marzo-Mayo de
2001.

RAMOS-POZO-IFS-UNACH


Microorganismos del suelo, plantas en peligro de extinción y la conservación del Matorral de Florida.

Christine V. Hawkes. Department of Environmental Studies, Policy, and Management, Ecosystem Sciences Division,151 Hilgard Hall, University of California, Berkeley, CA 94720-3110. EEUU.


Las costras biológicas son una característica común pero inconspicua de los suelos con buen drenaje en el Matorral de Florida. Estas costras biológicas están constituidas por algas, cianobacterias, hongos, bacterias y, ocasionalmente, musgos y líquenes. En ausencia de disturbio, estos microorganismos y sus excreciones se asocian con partículas inorgánicas, formando una capa en la superficie del suelo que se hace más cohesiva con el tiempo. Al cambiar la estructura física y la naturaleza biológica de la superficie del suelo, las costras biológicas también modifican los ciclos hidrológicos y de nutrientes que afectan a las plantas vasculares. Mis estudios han evaluado las interacciones de las costras biológicas del suelo con cuatro especies herbáceas en peligro de extinción usando una combinación de experimentos de campo e invernadero. Las costras influyeron en la germinación de semillas de tres de las cuatro especies, incrementándola cuando las costras estaban intactas. Basándome en comparaciones entre la abundancia natural y la adición de trazas de 15N, encontré que las costras biológicas mediaban el ciclo de nitrógeno en el Matorral. Las costras en el Matorral de Florida parecen jugar un papel crucial en el funcionamiento de sus comunidades y ecosistemas, sugiriendo que una perspectiva ecosistémica será benéficiosa para su gestión..

Los microorganismos y las costras biológicas del suelo



Foto 1. Detalle de algas microscópicas del sustrato arenoso del Matorral de Florida.


Foto 2. Detalle de cianobacterias.


Foto 3. Detalle de una capa de cianobacterias en el suelo del Matorral de Florida.

En un gramo de suelo existen cerca de mil millones de organismos (Kennedy 1998). Aunque invisibles a la observación directa, los microbios del suelo son esenciales para los ecosistemas por su participación en procesos tales como los ciclos de carbono y de otros nutrientes (Paul y Clark 1996).

En las regiones áridas del planeta, donde la cubierta vegetal es discontinua, los microorganismos del suelo forman lo que se conoce como costras biológicas del suelo (Johansen 1993, Eldridge y Green 1994). Las costras biológicas se desarrollan cuando los organismos agregan partículas del suelo en una capa cohesiva en la superficie del suelo (Bailey et al. 1973, Campbell et al. 1989). El adhesivo que mantiene el suelo agregado lo constituyen los mismos organismos junto con polisacáridos pegajosos que excretan mientras se mueven a través del suelo.

Las costras biológicas son un atributo bien conocido en los desiertos del suroeste de los Estados Unidos y sólo recientemente han sido caracterizadas en el sureste de los Estados Unidos. Las costras del Matorral de Florida son únicas porque ocurren en un clima húmedo donde las condiciones de aridez son ocasionadas por el rápido drenaje del agua en suelos arenosos. En Florida, las costras son más abundantes en áreas abiertas del matorral de Ceratiola ericoides (romero de Florida), un hábitat donde son frecuentes los claros entre individuos de este arbusto dominante. Las algas (Foto 1) y las cianobacterias (fotos 2 y 3) dominan las costras del matorral, en una comunidad con hongos, bacterias, líquenes y algún que otro musgo (Hawkes y Flechtner 2002).

Las costras no se distribuyen de manera uniforme en el paisaje. Son extremadamente vulnerables al disturbio, incluyendo el fuego y el pisoteo, por lo que se pueden observar diferencias entre sitios debido a su historia de incendios y a diferencias resultantes de disturbios locales como senderos o veredas. Por ejemplo, después de un incendio, las algas y las cianobacterias requieren de 10 a 15 años para alcanzar su máxima abundancia en el Matorral de Florida (Hawkes y Flechtner 2002). La recuperación total del funcionamiento de la costra puede requerir entre 1 y 100 años dependiendo de su composición de especies, nivel de disturbio y distancia a la costra intacta más cercana (Anderson et al. 1982, Belnap 1993).

Costras del suelo y especies herbáceas en peligro de extinción

La presencia de costras biológicas en el suelo favorece la germinación de varias especies de hierbas en peligro de extinción y endémicas del Matorral de Florida. Las semillas de la hierba perenne Hypericum cumulicola (Hypericaceae) germinaron mucho mejor en suelos con costras intactas en comparación con suelos con disturbio o con áreas donde la costra había sido eliminada. Otras dos especies de hierbas del Matorral, la perenne Eryngium cuneifolium (Apiaceae) y la anual/bianual Paranochya chartaceae (Caryophyllaceae), también germinaron más cuando las semillas estaban sobre costras intactas en el invernadero (Hawkes, en revisión). Sin embargo, la germinación de Polygonella basiramia, una hierba perenne, no fue afectada por la costra del suelo. En el Matorral de Florida las costras del suelo parecen reducir las condiciones que afectan negativamente la germinación, incluyendo la sequía y la presencia de arbustos.



Figura 1. Dibujo de la especie de saltamontes Neotridactylus archboldi.

Las costras biológicas del suelo pueden afectar a las semillas de diferentes maneras. La humedad del suelo generalmente se incrementa con la presencia de costras (Kleiner y Harper 1977, Brotherson y Rushforth 1983, Williams et al. 1995), principalmente debido a la rápida absorción y retención de agua por los polisacáridos (Cambpell et al. 1989). La agregación de partículas del suelo y el microrelieve asociados al desarrollo de las costras puede incrementar la disponibilidad de sitios seguros para la semillas donde es menor la probabilidad de depredación y mayor la humedad relativa (Eckert et al. 1986, Boeken y Shachak 1994). Algunos de los microorganismos de las costras también pueden producir inhibidores de hongos y bacterias que podrían reducir el ataque microbiano sobre las semillas, pero estas sustancias químicas pueden también directamente inhibir la germinación y el crecimiento de las plántulas (Lawrey 1986, Harper y Marble 1988, West 1990, Codd 1995).

Las costras edáficas y los insectos del matorral

Una nueva especie de saltamontes (Neotridactylus archboldi, Figura 1 y Foto 4) ha sido descubierta recientemente en el ecosistema del Matorral de Florida (Deyrup y Eisner 1986a,b). Esta especie se restringe a hábitats dentro del Matorral de Florida donde perfora madrigueras en arena estabilizada por las costras edáficas (Foto 5). Desde sus guaridas, los saltamontes se alimentan de algas y cianobacterias de las costras, dejando túneles elevados que evidencian su paso. Poco se conoce acerca de la interacción de estos saltamontes con las costras del suelo, pero se puede predecir que su pastoreo selectivo puede afectar la composición de especies en la costra y modificar así el papel de éstas en la comunidad.


Foto 4. Neotridactylus archboldi.
Foto 5. Un individuo de Neotridactylus archboldi en una madriguera excavada por él.

La costra del suelo y el ciclo del nitrógeno

El nitrógeno es generalmente considerado como el nutriente más limitante para el crecimiento de las plantas en los ecosistemas terrestres del mundo, así como un importante determinante de la composición de las comunidades vegetales (Tilman 1987, Paul y Clark 1996, Vitousek y Howarth 1991). Puede incorporarse en los sistemas de dos maneras: por fijación biológica y por deposición atmosférica. En el Matorral de Florida las costras del suelo son importantes para ambos procesos.

Las cianobacterias y algunas otras bacterias de la costra edáfica fijan nitrógeno. Esto es, toman nitrógeno gaseoso de la atmósfera y lo transforman en amoníaco que puede quedar disponible para las plantas (Mayland et al. 1966, Belnap y Harper 1995, Harper y Belnap 2001). En sistemas desérticos pobres en nitrógeno, el nitrógeno fijado por las costras edáficas puede ser la fuente principal de este elemento para las plantas (Evans y Ehleringer 1993). Las costras edáficas en Florida fijan cantidades considerables de nitrógeno en tanto no son perturbadas (después de un incendio o en áreas con pisoteo, su capacidad para fijar nitrógeno se reduce 50 veces (Hawkes, en revisión). Aunque los incendios y la perturbación del suelo son procesos naturales en el Matorral de Florida, el comprender sus impactos puede ayudarnos a manejarlo usando el grado, intensidad y frecuencia de disturbio apropiadas.

El nitrógeno también se incorpora en el Matorral de Florida a través de deposición atmosférica (Hawkes 2000). En este caso, el nitrógeno regresa a la superficie terrestre con la lluvia o el polvo. Debido a la naturaleza arenosa de los suelos en el matorral, la mayoría del nitrógeno en la lluvia se pierde por el rápido drenaje. Las costras actúan como un filtro por el que debe pasar el nitrógeno que entra en el sistema, y al hacerlo retienen una porción del nitrógeno que no queda disponible para las plantas. Sin embargo, en unos 15 días el nitrógeno en las costras del suelo queda disponible para las plantas, probablemente como resultado de la muerte de los microbios (Hawkes, en revisión). A largo plazo, la captura del nitrógeno por costras intactas debiera reducir las pérdidas por percolación e incrementar su disponibilidad para las plantas.

Las costras biológicas del suelo tienen varias funciones relacionadas con el ciclo del nitrógeno en el ecosistema del Matorral de Florida. Proporcionan una fuente de nitrógeno a las plantas, compiten con la plantas por nitrógeno y retienen en el sistema nitrógeno que de otra manera se perdería. Las costras son probablemente un componente crítico de este ciclo y deben ser consideradas en los planes de gestión de este ecosistema.

Conservación del Matorral de Florida: una perspectiva ecosistémica

En la actualidad, la mayor amenaza para el Matorral de Florida es la pérdida de hábitats, ya que las áreas intactas remanentes se están convirtiendo en terrenos para la agricultura, la urbanización y el comercio. Para el matorral que aún resta, el manejo intensivo de este ecosistema, basado en los incendios, será necesario para evitar la degradación y la pérdida de especies endémicas de plantas y animales. Como las aparentemente invisibles costras del suelo son importantes para el ciclo de nutrientes y la supervivencia de comunidades de plantas e insectos, una perspectiva ecosistémica será importante para aumentar las posibilidades de éxito en los esfuerzos para su conservación.

RAMOS-POZO-IFS-ALUMNO-UNACH

MICROORGANISMOS DEL SUELO

Microorganismos del suelo, plantas en peligro de extinción y la conservación del Matorral de Florida.

Christine V. Hawkes. Department of Environmental Studies, Policy, and Management, Ecosystem Sciences Division,151 Hilgard Hall, University of California, Berkeley, CA 94720-3110. EEUU.


Las costras biológicas son una característica común pero inconspicua de los suelos con buen drenaje en el Matorral de Florida. Estas costras biológicas están constituidas por algas, cianobacterias, hongos, bacterias y, ocasionalmente, musgos y líquenes. En ausencia de disturbio, estos microorganismos y sus excreciones se asocian con partículas inorgánicas, formando una capa en la superficie del suelo que se hace más cohesiva con el tiempo. Al cambiar la estructura física y la naturaleza biológica de la superficie del suelo, las costras biológicas también modifican los ciclos hidrológicos y de nutrientes que afectan a las plantas vasculares. Mis estudios han evaluado las interacciones de las costras biológicas del suelo con cuatro especies herbáceas en peligro de extinción usando una combinación de experimentos de campo e invernadero. Las costras influyeron en la germinación de semillas de tres de las cuatro especies, incrementándola cuando las costras estaban intactas. Basándome en comparaciones entre la abundancia natural y la adición de trazas de 15N, encontré que las costras biológicas mediaban el ciclo de nitrógeno en el Matorral. Las costras en el Matorral de Florida parecen jugar un papel crucial en el funcionamiento de sus comunidades y ecosistemas, sugiriendo que una perspectiva ecosistémica será benéficiosa para su gestión..

Los microorganismos y las costras biológicas del suelo



Foto 1. Detalle de algas microscópicas del sustrato arenoso del Matorral de Florida.


Foto 2. Detalle de cianobacterias.


Foto 3. Detalle de una capa de cianobacterias en el suelo del Matorral de Florida.

En un gramo de suelo existen cerca de mil millones de organismos (Kennedy 1998). Aunque invisibles a la observación directa, los microbios del suelo son esenciales para los ecosistemas por su participación en procesos tales como los ciclos de carbono y de otros nutrientes (Paul y Clark 1996).

En las regiones áridas del planeta, donde la cubierta vegetal es discontinua, los microorganismos del suelo forman lo que se conoce como costras biológicas del suelo (Johansen 1993, Eldridge y Green 1994). Las costras biológicas se desarrollan cuando los organismos agregan partículas del suelo en una capa cohesiva en la superficie del suelo (Bailey et al. 1973, Campbell et al. 1989). El adhesivo que mantiene el suelo agregado lo constituyen los mismos organismos junto con polisacáridos pegajosos que excretan mientras se mueven a través del suelo.

Las costras biológicas son un atributo bien conocido en los desiertos del suroeste de los Estados Unidos y sólo recientemente han sido caracterizadas en el sureste de los Estados Unidos. Las costras del Matorral de Florida son únicas porque ocurren en un clima húmedo donde las condiciones de aridez son ocasionadas por el rápido drenaje del agua en suelos arenosos. En Florida, las costras son más abundantes en áreas abiertas del matorral de Ceratiola ericoides (romero de Florida), un hábitat donde son frecuentes los claros entre individuos de este arbusto dominante. Las algas (Foto 1) y las cianobacterias (fotos 2 y 3) dominan las costras del matorral, en una comunidad con hongos, bacterias, líquenes y algún que otro musgo (Hawkes y Flechtner 2002).

Las costras no se distribuyen de manera uniforme en el paisaje. Son extremadamente vulnerables al disturbio, incluyendo el fuego y el pisoteo, por lo que se pueden observar diferencias entre sitios debido a su historia de incendios y a diferencias resultantes de disturbios locales como senderos o veredas. Por ejemplo, después de un incendio, las algas y las cianobacterias requieren de 10 a 15 años para alcanzar su máxima abundancia en el Matorral de Florida (Hawkes y Flechtner 2002). La recuperación total del funcionamiento de la costra puede requerir entre 1 y 100 años dependiendo de su composición de especies, nivel de disturbio y distancia a la costra intacta más cercana (Anderson et al. 1982, Belnap 1993).

Costras del suelo y especies herbáceas en peligro de extinción

La presencia de costras biológicas en el suelo favorece la germinación de varias especies de hierbas en peligro de extinción y endémicas del Matorral de Florida. Las semillas de la hierba perenne Hypericum cumulicola (Hypericaceae) germinaron mucho mejor en suelos con costras intactas en comparación con suelos con disturbio o con áreas donde la costra había sido eliminada. Otras dos especies de hierbas del Matorral, la perenne Eryngium cuneifolium (Apiaceae) y la anual/bianual Paranochya chartaceae (Caryophyllaceae), también germinaron más cuando las semillas estaban sobre costras intactas en el invernadero (Hawkes, en revisión). Sin embargo, la germinación de Polygonella basiramia, una hierba perenne, no fue afectada por la costra del suelo. En el Matorral de Florida las costras del suelo parecen reducir las condiciones que afectan negativamente la germinación, incluyendo la sequía y la presencia de arbustos.



Figura 1. Dibujo de la especie de saltamontes Neotridactylus archboldi.

Las costras biológicas del suelo pueden afectar a las semillas de diferentes maneras. La humedad del suelo generalmente se incrementa con la presencia de costras (Kleiner y Harper 1977, Brotherson y Rushforth 1983, Williams et al. 1995), principalmente debido a la rápida absorción y retención de agua por los polisacáridos (Cambpell et al. 1989). La agregación de partículas del suelo y el microrelieve asociados al desarrollo de las costras puede incrementar la disponibilidad de sitios seguros para la semillas donde es menor la probabilidad de depredación y mayor la humedad relativa (Eckert et al. 1986, Boeken y Shachak 1994). Algunos de los microorganismos de las costras también pueden producir inhibidores de hongos y bacterias que podrían reducir el ataque microbiano sobre las semillas, pero estas sustancias químicas pueden también directamente inhibir la germinación y el crecimiento de las plántulas (Lawrey 1986, Harper y Marble 1988, West 1990, Codd 1995).

Las costras edáficas y los insectos del matorral

Una nueva especie de saltamontes (Neotridactylus archboldi, Figura 1 y Foto 4) ha sido descubierta recientemente en el ecosistema del Matorral de Florida (Deyrup y Eisner 1986a,b). Esta especie se restringe a hábitats dentro del Matorral de Florida donde perfora madrigueras en arena estabilizada por las costras edáficas (Foto 5). Desde sus guaridas, los saltamontes se alimentan de algas y cianobacterias de las costras, dejando túneles elevados que evidencian su paso. Poco se conoce acerca de la interacción de estos saltamontes con las costras del suelo, pero se puede predecir que su pastoreo selectivo puede afectar la composición de especies en la costra y modificar así el papel de éstas en la comunidad.


Foto 4. Neotridactylus archboldi.
Foto 5. Un individuo de Neotridactylus archboldi en una madriguera excavada por él.

La costra del suelo y el ciclo del nitrógeno

El nitrógeno es generalmente considerado como el nutriente más limitante para el crecimiento de las plantas en los ecosistemas terrestres del mundo, así como un importante determinante de la composición de las comunidades vegetales (Tilman 1987, Paul y Clark 1996, Vitousek y Howarth 1991). Puede incorporarse en los sistemas de dos maneras: por fijación biológica y por deposición atmosférica. En el Matorral de Florida las costras del suelo son importantes para ambos procesos.

Las cianobacterias y algunas otras bacterias de la costra edáfica fijan nitrógeno. Esto es, toman nitrógeno gaseoso de la atmósfera y lo transforman en amoníaco que puede quedar disponible para las plantas (Mayland et al. 1966, Belnap y Harper 1995, Harper y Belnap 2001). En sistemas desérticos pobres en nitrógeno, el nitrógeno fijado por las costras edáficas puede ser la fuente principal de este elemento para las plantas (Evans y Ehleringer 1993). Las costras edáficas en Florida fijan cantidades considerables de nitrógeno en tanto no son perturbadas (después de un incendio o en áreas con pisoteo, su capacidad para fijar nitrógeno se reduce 50 veces (Hawkes, en revisión). Aunque los incendios y la perturbación del suelo son procesos naturales en el Matorral de Florida, el comprender sus impactos puede ayudarnos a manejarlo usando el grado, intensidad y frecuencia de disturbio apropiadas.

El nitrógeno también se incorpora en el Matorral de Florida a través de deposición atmosférica (Hawkes 2000). En este caso, el nitrógeno regresa a la superficie terrestre con la lluvia o el polvo. Debido a la naturaleza arenosa de los suelos en el matorral, la mayoría del nitrógeno en la lluvia se pierde por el rápido drenaje. Las costras actúan como un filtro por el que debe pasar el nitrógeno que entra en el sistema, y al hacerlo retienen una porción del nitrógeno que no queda disponible para las plantas. Sin embargo, en unos 15 días el nitrógeno en las costras del suelo queda disponible para las plantas, probablemente como resultado de la muerte de los microbios (Hawkes, en revisión). A largo plazo, la captura del nitrógeno por costras intactas debiera reducir las pérdidas por percolación e incrementar su disponibilidad para las plantas.

Las costras biológicas del suelo tienen varias funciones relacionadas con el ciclo del nitrógeno en el ecosistema del Matorral de Florida. Proporcionan una fuente de nitrógeno a las plantas, compiten con la plantas por nitrógeno y retienen en el sistema nitrógeno que de otra manera se perdería. Las costras son probablemente un componente crítico de este ciclo y deben ser consideradas en los planes de gestión de este ecosistema.

Conservación del Matorral de Florida: una perspectiva ecosistémica

En la actualidad, la mayor amenaza para el Matorral de Florida es la pérdida de hábitats, ya que las áreas intactas remanentes se están convirtiendo en terrenos para la agricultura, la urbanización y el comercio. Para el matorral que aún resta, el manejo intensivo de este ecosistema, basado en los incendios, será necesario para evitar la degradación y la pérdida de especies endémicas de plantas y animales. Como las aparentemente invisibles costras del suelo son importantes para el ciclo de nutrientes y la supervivencia de comunidades de plantas e insectos, una perspectiva ecosistémica será importante para aumentar las posibilidades de éxito en los esfuerzos para su conservación.

RAMOS-POZO-IFS-ALUMNO-UNACH

TECNICAS ELEMENTALES PARA LA PODA DEL ARBOL


Si recién ha entrado en el mundo del cuidado de los árboles, seguramente habrá escuchando el término “podar” por todos lados. Bueno, tengo algo que admitir. Por muchos años no sabía lo que significaba. Escuchaba mucho el término, pero nunca me sentí seguro como para preguntar a alguien lo que significaba. Aunque hubiera beneficiado a mi jardinería y a mis árboles, tenía demasiado orgullo. Me di cuenta de que mi orgullo ra la razón del fracaso de la mayoría de proyectos; si hubiera preguntado lo que significaba el podado, me hubiera ahorrado algunos desastres durante mis primeros años de jardinería.


Podar significa remover aquellas ramas muertas o innecesarias para promover el crecimiento de las flores y evitar enfermedades. Usualmente un árbol terminará dándole mucha energía a aquellas ramas que no la necesitan, mientras que se la saca a aquellas ramas que la podían usar para la fruta. Si remueve las ramas que están absorbiendo los nutrientes, empezará a ver como las demás florecen. Podar también mantiene al árbol en forma, nivelando las ramas. Esto previene que el árbol tenga demasiado peso de un lado. Tener demasiadas ramas en un costado puede causar que el árbol se quiebre.


Los jardineros no piensan en podar los árboles hasta que empiezan a ver frutas. Esto es un grave error, y nunca debería negarse a cuidar un árbol sólo porque no ha empezado a producir. Durante el proceso de crecimiento, debería podar el árbol de manera que quede uniforme. Luego, cuando empiece a producir frutas, el resultado será mucho mejor. Es muy fácil ver la diferencia entre un árbol que ha sido podado con regularidad, y uno que ha sido ignorado. Generalmente la forma de los árboles es mucho más natural si ha sido podado.
La primera cosa que se debe notar al momento de podar son las ramas que están muertas o enfermas. Son muy fáciles de reconocer, ya que generalmente no tienen frutas y pueden tener formas o colores extraños. No dude en sacarlas, ya que podrán deteriorar la salud del árbol. Algunas veces estas ramas muertas o enfermas pueden no ser tan obvias a la vista. Si éste es el caso, simplemente espere a que el árbol florezca para ver las ramas que seguro no prosperarán.




El segundo cuidado que debe tomar es con las ramas que están demasiado cercanas. Si una rama crece en un ángulo y longitud que termina justo al lado de otra, tal vez terminarán agrupándose. Saque la más chica y deje que las otras crezcan con espacio. Esta misma regla se aplica al balance del peso de su árbol. Algunas veces, por razones que nunca entenderemos, un árbol puede crecer muchas ramas de un lado y terminar con tanto peso que le cause una inclinación.
Espero haber proveído el conocimiento básico sobre el podado. Hay muchos situaciones y tipos de ramas que requieren podado, pero he demostrado las partes más básicas. Todo esto puede alterarse dependiendo del tipo de árbol. Por ejemplo, para los primeros tres años de crecimiento, el árbol requiere un podado más formativo. Luego de que se halla establecido, necesitará hacer un podado regulador para mantenerlo de la manera que quiere. Existen libros enteros que explican la manera de podar un árbol dependiendo de lo viejo que sea. Hay demasiadas técnicas para que las explique todas, así que si quiere adentrarse en este campo, debe ir a su librería y chequear un libro.

http://www.visitacasas.com/arboles/tecnicas-elementales-para-podar-usted-mismo-sus-arboles/



UGARTE-ISF-ESTUDIANTE-INGENIERO FORESTAL.PALENQUE.

ARBOLES ALTOS

En América del Sur se encuentran las palmeras de la cera con 60 m de altitud, por lo que son las más altas del mundo.En América del Norte se encuentran las secuoyas, con más de 100m, y el abeto de Douglas de 127m.El árbol más alto del mundo es el Eucaliptus amygdalina de 150m de altura y 10 m de diámetro, originario de Australia.El árbol mayor de España es el Avó de Chavín, un eucalipto de 70 metros situado en el Souto da Retorta, Viveiro, Galicia.
Secuoya, el árbol más longevo y alto del mundo
Esta onífera se caracteriza por su extraordinario tamaño., siendo el ser vivo más grande del planeta por su longevidad.Se conocen dos especies de secuoyas, que principalmente viven en California.Estas dos especies existen en el parque de Yellowstone.Son la Secuoya Roja (Sequoia Sempervirenes), que alcanza los 95 metros de altura con un follaje color tejo, con gruesas cortezas fibrosas muy resistentes; y la Secuoya Gigante (Sequoiadendron Giganteum), que alcanza los 80 metros de talla y 24 metros de perímetro, con un follaje escamoso, con gruesas cortezas fibrosas muy resistentes.
Nacen a partir de una raíz común y su tronco se divide desde la base en varios, que se crecen independientes, sin necesitarse uno de los otros para vivir.Pero, en el caso de que uno de ellos sea atacado por una plaga o una enfermedad, la savia de los otros troncos actúa para salvar la parte dañada.
Los individuos más viejos de ambas especies superan los 4.000 años.Necesitan de un lugar abrigado, para protegerse de los fuertes vientos y las heladas, y un suelo profundo, de cualquier tipo.
Se habla del Eucaliptus Regnans, ya desaparecido, que ha podido pasar de los 130 metros de altura, de los Abetos de Douglas, que medían más de 120 metros, pero lo cierto es que, en la actualidad, los únicos árboles vivos que superan los 100 metros, si exceptuamos un ejemplar de Abeto Douglas de 100 metros llamado Abeto Brummit, son las Secuoyas Rojas.Y en Estados Unidas hay docenas de sempervirens que superan los 105 metros.La mayor de todas, conocida como Mendocino Tree, ubicada en Montgomery State Reserve, midió 112,01 metros.Durante mucho tiempo se consideró al Gigante de Dyerville como la secuoya más alta (112,08 metros).Este gigante fue derribado por el viento en marzo de 1991; tenía 1.600 años de edad. Su tronco caído sigue atrayendo cada año a miles de turistas.
La Secuoya Roja es originaria de una estrecha franja situada en la Costa Oeste de Estados Unidos, desde Oregón a California.Debe su nombre al jefe indio Sequoyah, inventor de un sistema de escritura cherokee, aunque seguramente no llegó a ver en su vida una secuoya, pues vivía en Tenessee, a miles de kilómetros de la costa californiana.Desde el principio, la secuoya fue sometida a una intensa actividad forestal debido a la calidad de su madera roja, a su rápido crecimiento, entre los 4 y los 10 años de edad puede crecer a razón de 1,80 metros al año, y a su gigantesco tamaño, del que se pueden extraer enormes piezas, obteniéndose mesas hechas con una sola tabla.
Esta especie de la secuoya fue introducida en Europa en el año 1843 y, por su alto valor ornamental, está ampliamente difundida por jardines y parques de todo el continente.
Ceiba o Yaaxché en Maya, Ceiba pentandra
La Ceiba es el árbol nacional de Guatemala, conocido también como kapok o árbol de seda de algodón.Es un árbol muy alto que despliega sus ramas en la cima de su copa. .La Ceiba fácilmente alcanza los 70 metros de alto. Es un árbol cilíndrico y recto, con hojas que parecen dedos. Su corteza es gris-rosada y suave.Sus suaves fibras son usadas para llenar almohadas y edredones y se usa, principalmente, para cubrir plazas y avenidas, beneficiándose con la sombra de sus largas ramas, costumbre que viene de los días en que los Mayas cultivaban las ceibas en las plazas de sus ciudades.En muchas de las famosas ruinas de Guatemala estos árboles, o sus descendientes, todavía alcanzan hasta 100 pies de altura o más.La Ceiba es un ecosistema en sí misma, ya que sus hendiduras y ramas, que llegan a medir hasta 150 pies de ancho, están pobladas por muchas especies de orquídeas, helechos, cactus y bromelias.A las iguanas y otros reptiles les gusta asolearse en las ramas más altas de las ceibas.Los frutos de este árbol son grandes, duros, en grandes cápsulas que contienen fibra de algodón.La Ceiba tiene muchos usos tales como medicina tradicional, fibra de kapok, fibra y también para alimento
Chico Zapote, Manilkara zapota o Achras sapota
Los bosques tropicales de Guatemala contienen muchas plantas útiles, incluyendo el Chico Zapote, del cual se obtiene una resina que formaba la base del chicle antes de que los sintéticos fuesen introducidos.El chicle era la fuente principal de exportación en El Petén durante la primera mitad del Siglo XX, y aún hay algunos pocos países que todavía importan chicle, principalmente Japón.Al igual que el árbol de hule, que también crece en El Petén, el Chico Zapote debe ser sangrado cuidadosamente para asegurarse que permanecerá vivo para proporcionar chicle por muchos años.El Chico Zapote es un gran árbol, de unos 40 metros de altura, y en ocasiones su tronco, de corteza color café con manchas grises, es muy grueso, y su madera dura con fisuras muy profundas.Su fruto comestible, llamado zapote, es delicioso. Los Mayas lo llamaban Sak-ya.
Caoba, Swietenia macrophylla
Es un árbol tropical poco común, de una madera muy cotizada, utilizada para fabricar muebles, y que tarda hasta 80 años en madurar.Puede crecer hasta a 50 metros de altura (100 pies) o más.Sus prominentes raíces, llamadas gambas, le sirven como grandes refuerzos en su base, atravesando hasta 4.5 metros (20 pies) el suelo del bosque.La Caoba tiene una densa copa, con hojas alternas compuestas de 8 a 12 hojas, de un brillante matiz verde.Nunca numerosos, estos árboles se han convertido en árboles muy raros, a pesar de que son cosechados para exportar y a pesar de su lenta propagación.La Caoba tiene pequeñas flores blanquecinas y vainas oscuras en forma de pera.El fruto es una cápsula, de 12 cms. de largo, rojizo, salmón o rosado-amarillo.Cuando los frutos maduros caen y son esparcidos por los animales, la rica brosa del bosque les permite germinar y brotar, iniciando un nuevo ciclo de vida.Se encuentran Caobas en bosques húmedos entre latitudes de 0 a 500 metros sobre el nivel del mar.Las temperaturas en las cuales crece este árbol son entre los 20ºC y los 30ºC.La Caoba tiene muchos usos, tales como medicina tradicional y para fabricar instrumentos musicales.Este árbol crece en la Costa Atlántica desde México hasta Panamá y la región amazónica de Perú, Bolivia y Brasil.Fue utilizado por los Mayas para fabricar canoas. Ellos llamaron a este árbol Punab.
Cedro, Cedrela odorata
Este árbol es distinguido por su corteza brillante y blanquecina. Su tronco es recto y delgado.Sus hojas cuando son machacadas huelen como el ajo, este olor característico se extiende a través del bosque.El Cedro crece en bosques subtropicales húmedos y bosques subtropicales secos, entre 0 y 900 metros sobre el nivel del mar, en Petén, Quiché, Alta Verapaz, Izabal, San Marcos, Quetzaltenango, Retalhuleu, Suchitepéquez, Escuintla y Santa Rosa, en Guatemala.También crece en Belice y otros países desde el Sur de México, a través de América del Sur en bosques tropicales y subtropicales.
Necesita temperaturas entre 20ºC y 30ºC para poder crecer.El Cedro es muy conocido ya que ha sido usado en el comercio nacional e internacional por muchos años, siendo una madera tropical.Los conquistadores españoles fueron los primeros en usarlo y le dieron el nombre de Cedro Español, ya que asociaban su olor con el Cedro del Viejo Mundo.La resina de este árbol es muy elástica y se ha usado para preparar muestras de laboratorio.Era una madera de exportación, utilizada para fabricar cajas de puros en los años 1800.En Guatemala frecuentemente es utilizada en jardines ornamentales y para proporcionar sombra a las plantaciones de café.En la selva ofrece una vista hermosa, y es sitio de anidamiento y alimentación para varias especies de loros.
Matilisguate, Tabebuia rosea
El Matilisguate crece en los bosques húmedos, en una altitud de entre 0 y 1300 metros sobre el nivel del mar y puede florecer a temperaturas que oscilan entre los 17ºC y 30ºC.Es un árbol de nivel medio y su corteza, de color gris, es recta, fuerte y fisurada en partes, y de copa prominente.Puede alcanzar hasta los 30 metros de alto y 70 cms de diámetro.La madera es amarilla y en algunas partes color café, con una textura fuerte y duradera.Su fruto crece en grandes cápsulas con muchas semillas dentro.Se puede encontrar en México, América Central, Colombia, Ecuador, Venezuela y Las Antillas.El uso principal de este árbol es para medicina tradicional.
Ramón. Brosimium alicastrum
El Ramón crece en los bosques húmedos y subtropicales, a una altitud de entre 80 y 1600 metros sobre el nivel del mar, y florece a temperaturas entre 21ºC y 25ºC.Alcanza hasta 40 metros de alto y 1 metro de diámetro. Su corteza es acanalada y cilíndrica y tiene raíces externas, que le proporcionan un buen soporte.Algunas veces, dos veces al año, pierde su follaje.En el exterior, su corteza es suave y gris clara. Su interior es de madera rojiza, y su sección central es amarilla. Contiene una savia lechosa.El fruto de este árbol es de color naranja con semillas que contienen mucho almidón y no tiene ningún color o sabor.En Guatemala este árbol crece en toda la Costa Sur y la región Noroeste de El Petén.Comúnmente es utilizado como alimento. En el bosque es un buen forraje para las mulas.
Hormigo, Platymicium dimorphandrum
Es un árbol que crece en las zonas húmedas del bosque subtropical, que florece a una altitud de entre 0 y 1400 metros sobre el nivel del mar y a temperaturas de entre los 22ºC y 27ºC.El Hormigo alcanza una altura de entre 25 y 30 metros y un diámetro de 60 centímetros o más.Su corteza es suave, recta y cilíndrica, de color café grisácea y fisurada en forma longitudinal.Su madera es rojiza con pigmentación clara, es fuerte y compacta, duradera y de hermoso sonido cuando es golpeada.Su copa es delgada con hojas irregulares.Sus flores amarillas crecen en racimos, y sus frutos son pequeños, membranosos con suaves enredaderas y tienen solamente una planta de semillero.Crece en Belice, Guatemala, El Salvador y Honduras. En Guatemala crece en El Petén, Alta Verapaz, Baja Verapaz, Izabal, Chiquimula, Jutiapa, Escuintla, Suchitepéquez, Retahuleu, Quetzaltenango y Huehuetenango.Comúnmente es utilizado para fabricar instrumentos musicales, tales como las teclas de la marimba.
Santa María, Callophylum brasilensis
El árbol de Santa María crece en las zonas secas y húmedas del bosque a una altitud de entre 0 y 1200 metros sobre el nivel del mar.Es un árbol que crece hasta 40 metros de alto y 1 metro de díametro. Contiene un látex amarillo. Su corteza color café es finamente fisurada.Su madra es amarillenta en el exterior y rojiza o rosada por dentro.Sus frutos son carnosos y contienen solamente una semilla redonda verde y amarilla.Crece en el sur de México y en toda América Central y en la región Norte de América del Sur.Este árbol tiene muchos usos: medicina, alimento, adorno y para proporcionar sombra.
Guarumo, Cecropia Peltata
El Guarumo es un árbol mediano que puede alcanzar hasta los 20 metros de alto y ocasionalmente es encontrado en lugares iluminados a orillas de cuerpos de agua.Regularmente, tiene largas raíces y su tallo es recto y su corteza es gris, suave e interrumpida por anillos los cuales pueden verse alrededor del tallo, que son cicatrices dejadas por las hojas caídas, cuando el árbol está creciendo.A causa de su miel, las hormigas frecuentan sus flores y sus hojas, que tienen forma de “orejas”, dan alimento para algunas aves y mamíferos.Sin embargo, los Mayas quizá lo utilizaron como fuente comestible.El extracto alcohólico del Guarumo, en dosis adecuadas, aumenta la contracción de la energía ventricular y es utilizado con propósitos curativos.Tiene propiedades diuréticas, ya que aumenta las secreciones urinarias y regula el pulso cardíaco.En la región de El Petén, es llamado Guarumo y en Belice es conocido como el árbol del tabaco.
Copal, Cupania belizensis
En el bosque este árbol es conocido por sus hojas, las cuales tienen un olor característico cuando son machacadas, estas hojas son verdes en la cara superior y de un tono más suave en su cara inferior, en donde los nervios están un poco definidos.El Copal es un árbol que puede alcanzar hasta 15 metros de altura y entre 20 y 35 cms de diámetro.Crece en los bosques subtropicales húmedos entre 0 y 600 metros sobre el nivel del mar.Su madera es rojiza y es utilizada para fabricar construcciones rurales y para combustible.
Pudo haber sido utilizado por los Mayas para preparar incienso, que usaban en sus rituales.El Copal no tiene características comerciales, excepto para fabricar incienso.Sus resinas todavía son quemadas durante festivales y ofrendas, las cuales se cree que tienen una función purificadora y su denso humo significaba subir a los cielos y transmitir mensajes a los dioses.
Cojon, Stemmadenia donnel smitii
Este árbol tiene una corteza gris con tonos grisáceos y amarillentos, la cual destila un látex blanquecino.Es muy conocido en Tikal por su fruto, compuesto por dos carpelos separados, los cuales semejas los testículos del caballo, del cual recibe su nombre.Por dentro, a lo largo del fruto (de 3 a 6 cms), están sus numerosas semillas que pueden ser rojas o anaranjadas.Cuando es cortado, destila abundante látex y con las hojas ocurre igual.Crece en bosques subtropicales húmedos y en bosques subtropicales muy húmedos, tales como Peten, Belice, Quiche, Alta Verapaz, Izabal, Santa Rosa, Escuintla, Guatemala, Sololá, Suchitepequez, Retahuleu, Quetzaltenango, San Marcos y desde el Suroeste de México hasta Panamá.La madera es color café claro y es relativamente suave, el tallo es fuerte y firme.No es utilizado para ningún propósito comercial, algunos chicleros utilizan el látex para adulterar la composición del Chicle.
Escobo, Cryosophila argentea
Esta palma es reconocida especialmente por sus raíces externas en la base del tallo y las espinas son ramificadas.En su parte inferior, las hojas son plateadas y su tallo es relativamente delgado y largo.Ese árbol crece en bosques subropicales húmedos y muy húmedos, entre 0 y 900 metros sobre el nivel del mar, como en Petén, Alta Verapaz, Izabal, Belice, Campeche y México.Especies de esta clase solamente existen en Guatemala y Campeche.Se cree que sus palmas eran utilizadas por los Mayas para capturar peces.Esta planta es propia para adorno en jardines y áreas verdes y actualmente es utilizada para hacer los techos de viviendas rurales y para fabricar escobas.
Pimienta, Pimenta dioica
El árbol de Pimienta es uno de los más conocidos por la gente de la región de Petén y Tikal e indudablemente por los Mayas, ya que es una medicina local, y es utilizada para sazonar los alimentos.En el bosque primero es reconocida por su olor y luego por su suave corteza que regularmente es amarilla con manchas rojizas.El tallo algunas veces no es recto y con algunos protuberancias características, las cuales distinguen al árbol.Las hojas cuando son machacadas, tienen un fuerte olor.Las flores son fragantes, de unos 6 cms de diámetro, y el fruto es una baya de 10 cms con 1 o 2 semillas.El árbol puede alcanzar hasta 20 metros de algo y 30 0 40 cms de diámetro.Este árbol vive en bosques subtropicales húmedos y bosques subtropicales muy húmedos, tales como Petén, Belice, Quiché, Alta Verapaz, Izabal y desde el Sureste de México hasta Panamá.Su madera, rojiza, es una de las maderas más duras de Guatemala.Comúnmente como adorno y para producir pimienta. La densidad de su madera lo hace apropiado para producir un excelente carbón.Es posible que Los Mayas lo llamaron Nabacuk y es posible que lo utilizasen.