CAMBIA AL MUNDO CAMBIANDO TU MISMO

El hombre razonable se adapta al mundo; el hombre no razonable se obstina en intenta adaptar el mundo a sí mismo. Todo progreso depende, pues, del hombre no razonable.


jueves, 11 de febrero de 2010

LA BAÑERA CLIMATICA



La bañera de carbonoRealmente es sencillo: mientras se emita más bióxido de carbono de lo que la naturaleza puede absorber, la temperatura del planeta aumentará. Y ese carbono extra tarda mucho tiempo en ser drenado de la bañera.

Un defecto humano fundamental, dice John Sterman, impide las acciones contra el calentamiento global. Sterman no se refiere a la ambición, el egoísmo u otro vicio, sino de una limitación cognitiva, “un problema importante y dominante en el razonamiento humano” que él mismo ha documentado en estudios realizados a alumnos de posgrado del MIT Sloan School of Managment. Sterman imparte dinámica de sistemas y comenta que sus alumnos, a pesar de ser brillantes y diestros en cálculo, carecen de una comprensión intuitiva de un sistema simple pero crucial: una bañera.

En particular, una tina con el agua corriendo y el drenaje abierto. El nivel del agua puede representar diversas cifras en el mundo moderno. El nivel de bióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra es una de ellas. El grosor de la cintura de una persona o la deuda en tarjetas de crédito –problemas también extendidos recientemente– son otras dos. En los tres casos anteriores, el nivel de la tina disminuye sólo cuando se drena el agua más rápido de lo que cae de la llave; por ejemplo, cuando se queman más calorías de las que se consumen o se liquidan los cargos antes de incurrir en nuevos.Plantas, océanos y rocas drenan carbono de la atmósfera pero, como lo explica el climatólogo David Archer en su libro The Long Thaw, esos drenajes son lentos. Tomará siglos eliminar la mayor parte del CO2 que los humanos vertimos en la tina y cientos de miles más para eliminarlo del todo. Detener el incremento de los niveles de CO2 requerirá, por tanto, grandes recortes en las emisiones producidas por automóviles, plantas de energía eléctrica y fábricas, hasta que la afluencia ya no supere al drenaje.

La mayoría de los estudiantes de Sterman –y sus resultados se han repetido en otras universidades– no entendían esto, por lo menos no cuando se describía el problema en la jerga climática común. La mayoría pensaba que deteniendo el aumento de las emisiones se pararía el incremento de CO2 en la atmósfera, como si el agua corriendo constante pero rápidamente no desbordara a la larga la tina. Si los estudiantes de posgrado del MIT no lo comprenden, la mayoría de políticos y votantes probablemente tampoco. “Y eso significa que piensan que estabilizar los gases invernadero y frenar el calentamiento es mas fácil de lo que en realidad es”, dice Sterman.

Para 2008, el nivel de CO2 en la tina era de 385 partes por millón (ppm) y aumentaba 2 o 3 ppm cada año. Para detenerlo en 450 ppm –comenta Sterman–, un nivel que muchos científicos consideran peligrosamente alto, el mundo tendrá que reducir sus emisiones alrededor de 80 % para 2050. Cuando los diplomáticos se reúnan en Copenhague este mes para negociar un tratado climático global, Sterman estará ahí, para ayudar con un software basado en los más recientes modelos de predicción del clima, que muestra automáticamente cómo afectará al nivel de la tina –y, por consiguiente, a la temperatura del planeta– una propuesta de reducción de emisiones. Sus estudiantes son, por lo general, mucho mejores en dinámica de bañera al final del curso, lo cual le da esperanzas. “Las personas sí pueden aprender esto”, dice. —Robert Kunzig
E.GUTIERREZ- ISF- ESTUDIANTE- UNACH- PALENQUE- 11/02/10

DENTRO DE UN PIE CUBICO



Sondeos en miniatura de la biodiversidad

Cuando hincas una pala en la tierra o arrancas un trozo de coral estás, como si fueras Dios, cortando un mundo entero. Has cruzado una frontera oculta, conocida por muy pocos. Al alcance de la mano, a nuestro alrededor y bajo nuestros pies, se encuentra la parte menos explorada de la superficie del planeta. También es el lugar más importante en la Tierra para la existencia del ser humano.

En cualquier hábitat, lo primero que se nota son los grandes animales: aves, mamíferos, peces, mariposas. Sin embargo, poco a poco los más pequeños, mucho más numerosos, comienzan a eclipsarlos. Ahí están las miríadas de insectos, los gusanos y otras criaturas aún desconocidas que se retuercen o tratan de ocultarse cuando se remueve la tierra de un jardín para plantar. Ahí están las hormigas que andan de aquí para allá cuando se abre accidentalmente su nido, y las larvas de escarabajo expuestas en las raíces amarillentas de las hierbas. Cuando se voltea una piedra, hay todavía más: pequeños insectos que parecen arañas, y diversos tipos de criaturas no identificadas escabulléndose entre el micelio de los hongos. Escarabajos diminutos se esconden de la luz súbita y las cochinillas adoptan una forma esférica como mecanismo de defensa. Ciempiés y milpiés, pequeños acorazados, se meten en las grietas y agujeros de gusanos más cercanos.

Quizá parezca que este conjunto de repugnantes criaturas, y los reinos en miniatura que habitan, no tienen relación alguna con la vida de los seres humanos. Pero los científicos han encontrado que sucede exactamente lo contrario. Junto con las bacterias y otros microorganismos que no podemos ver, que nadan y residen alrededor de los granos de minerales de la tierra, los habitantes de esta última son el corazón de la vida en nuestro planeta.
El terreno donde viven no es sólo una matriz de tierra y escombros. Todo el hábitat del suelo está vivo. Las formas de vida aprovechan casi todas las sustancias entre los granos inertes.

Si todos los organismos desaparecieran de cualquiera de los espacios cúbicos representados en estas páginas, el hábitat en esos espacios pronto cambiaría de manera drástica. Las moléculas de la tierra o del lecho de la corriente se harían más pequeñas y simples. Cambiarían las proporciones de oxígeno, bióxido de carbono y otros gases en el aire. Se llegaría a un nuevo equilibrio físico, en el que el pie cúbico se parecería al de algún distante mundo estéril.

La mayoría de los organismos de la biosfera, y el gran número de sus especies, se puede encontrar en la superficie o justo bajo ella. A través de sus órganos pasan los ciclos de las reacciones químicas de las cuales depende toda la vida. Con una precisión inimaginable, algunas de las especies desintegran la materia vegetal y animal muerta que cae; estas especies constituyen el alimento de depredadores y parásitos especializados y, a su vez, estos últimos son el alimento de organismos especialistas de un nivel superior. El conjunto, trabajando de la mano en una rotación constante de nacimiento y muerte, regresa a las plantas los nutrientes necesarios para continuar la fotosíntesis. Sin el buen funcionamiento de todos estos vínculos, la biosfera dejaría de existir.
E.GUTIERREZ- ISF- ESTUDIANTE- UNACH- PALENQUE- 11/02/10

EL PODER DE LA PATAGONIA



Por Verlyn Kilinkenborg
El sur de Chile, con sus fiordos y sus picos zanjados por los glaciares, todavía es uno de los lugares más silvestres de la Tierra, pero eso pronto podría cambiar.

En el nacimiento de un fiordo remoto en el sur de Chile, un resuelto noruego de nombre Samsing se estableció en 1925 para vivir criando sus ovejas en lo que entonces era un valle cubierto de pasto. Un año después se vio literalmente expulsado de su hogar por el avance de un glaciar.
En el lugar de su estancia ahora hay un lago glacial en el que flotan icebergs. El glaciar, llamado Pío XI, se detuvo por un tiempo; después continuó su marcha. Hoy día desenraiza un bosque, haciéndolo a un lado lentamente. Entre la línea de árboles caídos, los cipreses guaitecas, algunos de cientos de años de edad, parecen hacer una pausa antes de ser derribados. Las raíces fueron arrancadas, las copas se rompieron y los troncos se torcieron. Pedazos elefantinos de hielo se han abierto paso bajo el musgo y las plantas carnívoras del pantano.

La foresta que Pío XI hace a un lado es bosque subpolar magallánico, no el tipo de selva de copas tupidas del trópico, sino el de árboles mate que parecen bonsáis modelados por el viento en las cimas de las montañas. Y no es de extrañarse: los fiordos y las islas de la Patagonia chilena soportan la carga de los vientos predominantes del oeste, que soplan a través de los mares del sur. Aquí, en la ferocidad de la latitud 40, el viento sopla con una fuerza casi constante. Durante todo el año puede haber lluvia y nieve.

Ningún lugar del planeta está en reposo. Sólo el tiempo, inimaginables lapsos que le ocultan al ojo humano la dinámica de las fuerzas naturales que conforman la Tierra, crea la ilusión de quietud. Sin embargo, a veces, si se tiene suerte, se llega a un lugar en el que el tiempo parece comprimirse, donde se puede sentir en los huesos lo cinética que es, incluso, la geología…
Consulta el artículo completo en la edición impresa de la revista National Geographic en español, disponible a partir del 1 de febrero 2010.
E.GUTIERREZ- ISF- ESTUDIANTE- UNACH- PALENQUE- 11/02/10

El ABETO

El abeto (Abies religiosa), árbol nativo de México también conocido como pino oyamel (del náhuatl oyametl), forma parte de nuestras creencias y tradiciones. Recibió el nombre de Abeto Sagrado cuando comenzó a ser cortado en festivales religiosos navideños en México. Es probablemente por sus ramillas colgantes, casi siempre opuestas y en forma de cruz, que se le dio la denominación específica de "religiosa". Algunas creencias consideran al abeto un “mensajero de Dios”.

Es una hermosa especie arbórea del territorio mexicano cuyas poblaciones sirven de santuarios para la Mariposa Monarca además de ser pulmones de la ciudad más grande del mundo, la ciudad de México. Sus poblaciones han sido afectadas por la tala ilegal e inmoderada así como por la contaminación atmosférica, en particular en la zona del valle de México. WWF apoya la conservación de los bosques de oyamel en el estado de Michoacán y en el estado de México para proteger el santuario de la Mariposa Monarca.

El problema
La supervivencia de los abetos está amenazada por la contaminación de la zonas urbanas cercanas a los bosques así como por la tala inmoderada e ilegal, ya que es muy cotizado como árbol de Navidad y su madera se usa en fabricación de muebles, papel, trementina, etc.

La especie
El abeto es un árbol de la familia Pinaceae, pertenece al orden de las coníferas, al igual que otros pinos. La especie Abies religiosa es exclusiva de México.

Es un hermoso árbol siempre verde, de 25 a 60 m de alto, con un tronco de hasta 2 m de diámetro con corteza grisácea. Las hojas son como agujas, verde oscuro, distribuidas en espiral. Presenta conos de 8 a 16 cm de largo y de 4 a 6 cm de ancho, sus semillas aladas se despegan cuando los conos se desintegran en la madurez, 7 a 9 meses después de la polinización.
La especie podría ser exportada como árbol de Navidad y generar así ingresos económicos al país.

El abeto es el árbol preferido de la Mariposa Monarca durante el invierno. Cada año, millones de mariposas de esta especie, procedentes del Canadá, llegan a la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, en Michoacán y Estado de México, para pasar ahí la temporada invernal.


Distribución y hábitat
Crece en las montañas del centro y sur de México, entre los 2100 y 4100 msnm, en lugares fríos o templados con alta precipitación, formando bosques húmedos. Abunda en las montañas de los estados de México, Morelos, Hidalgo, Puebla, Michoacán, Jalisco, Guerrero, Tlaxcala, Veracruz y en las cercanías del Distrito Federal. Los abetos de la cuenca del Valle de México son muy especiales ya que oxigenan a la ciudad más grande del mundo: la Ciudad de México. Su conservación es, por lo tanto, determinante para la calidad de vida del área metropolitana.

Presiones y amenazas
La principal amenaza a los bosques de Abetos es la tala inmoderada e ilegal así como la contaminación proveniente de zonas industriales y de ciudades.



HACIENDO DE MARTE LA NUEVA VIDA



¿Qué hace falta para enverdecer el planeta rojo?


Para empezar, mucho calentamiento global.
¿Sería posible “terraformar” Marte, es decir, transformar su superficie congelada y atmósfera delgada en algo más amigable, parecido a la Tierra? ¿Deberíamos hacerlo? La primera pregunta tiene una respuesta clara: sí, tal vez podríamos. Las naves espaciales, incluyendo las que exploran Marte ahora, han encontrado evidencia de que en su juventud era un planeta cálido, con ríos que desembocaban en mares extensos. Y aquí en la Tierra hemos aprendido cómo calentar un planeta: sólo hay que añadir gases de efecto invernadero en su atmósfera. Gran cantidad del bióxido de carbono que calentó Marte alguna vez probablemente siga ahí, en el suelo congelado y en los casquetes polares, junto con el agua. Todo lo que el planeta necesita para volver a ser verde es un jardinero con un gran presupuesto.

Chris McKay, científico planetario de la NASA, dice que casi toda la terraformación la haría la vida misma. “No construyes Marte –explica–, sólo lo calientas y arrojas algunas semillas”. Se podrían sintetizar perfluorocarbonos –potentes gases de efecto invernadero– a partir de elementos presentes en el suelo y aire marcianos, para luego lanzarlos a la atmósfera; al calentar el planeta, liberarían el CO2 congelado, que amplificaría el calentamiento y aumentaría la presión atmosférica al punto donde el agua pudiera fluir. Mientras tanto, los colonizadores humanos podrían sembrar una sucesión de ecosistemas en el planeta rojo, dice James Graham, botánico de la Universidad de Wisconsin. Primero con bacterias y líquenes, que sobreviven en la Antártida, luego musgo y después de alrededor de un milenio, secuoyas. Sin embargo, extraer oxígeno respirable de esos bosques podría tomar muchos milenios.

Los entusiastas como Robert Zubrin, presidente de Mars Society, aún sueñan con ciudades marcianas; como ingeniero, Zubrin cree que la civilización no puede prosperar sin una expansión ilimitada. A McKay sólo le parece plausible colocar estaciones de investigación científica. “Viviremos en Marte como vivimos en la Antártida –dice–. No hay escuelas primarias en la Antártida”. Pero piensa que lo que aprendamos con la terraformación de Marte –posibilidad horrorosa para algunos– nos ayudaría a administrar mejor nuestra limitada Tierra.

Hay tiempo para debatir el asunto; Marte no está en peligro inmediato. Recientemente, una comisión designada por la Casa Blanca recomendó ir primero a la Luna o algún asteroide y señaló que la agencia espacial no tiene presupuesto para ir a cualquier lugar. Ni siquiera se estimó el costo de revivir un planeta muerto. —Robert Kunzig





E.GUTIERREZ- ISF- ESTUDIANTE- UNACH- PALENQUE 11/02/10

http://ngenespanol.com/2010/02/10/haciendo-de-marte-la-nueva-tierra-gran-idea/

miércoles, 10 de febrero de 2010

PALO DE TINTO:MILENARIO ARBOL EN EXTINCION





Palo de tinto: milenario árbol en extinción
Pese a ser protegido por la Secretaría de Medio Ambiente, la especie es objeto de explotación desordenada.
Publicado: domingo 08 julio 2007 06:00 hrs.

Por: Christian Solorio • Tabasco HOY Villahermosa, Tabasco


Considerada desde la época colonial como una de las especies maderables más importantes, debido a su resistencia para la construcción de cercas y la extracción de pigmentos para la industria textil y talabartera, el árbol de tinto hoy es presa del saqueo y la tala desmedida, de manera que ahora está al borde del exterminio.Samuel Olán Pérez, presidente de la asociación ecologista "Ventana Ambiental", explicó, que actualmente el árbol de tinto está en un grado de susceptibilidad alto, ya que a pesar de estar considerada como una especie protegida por la Norma Oficial Mexicana -059-SEMARNAT-2004, su tala clandestina, para convertirla en carbón, es muy alta por que ninguna autoridad ambiental ha tomado cartas en el asunto.El ambientalista puso como ejemplo que en la colonia Casa Blanca, a plena luz de día y en completa impunidad, comerciantes establecidos y vendedores ambulantes de carbón lucran con el tinto para venderlo como leña.Estudios de la División Académica de Ciencias Biológicas de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), revelaron que los humedales y la selva baja inundable son uno de los ecosistemas que más se han alterado en Tabasco, y es precisamente en este medio natural donde se desarrolla el palo de tinto, cuya presencia en es cada día menos, por lo que hoy aparece de forma fragmentada en la región, producto de la sustitución de este tipo de vegetación natural, por áreas de pastizales destinadas a la ganadería.Nobleza arbolariaAdemás de su uso industrial y maderable, tiene propiedades curativas...
Nombre común: Palo de Tinto, Palo de Campeche o Palo Negro.
Nombre científico: Haematoxylon campechianum. Usos
Elaboración de cercas
Extracción de la hematoxilina para la industria textilera y talabartera
Usos medicinales

EL ARBOL MAS VIEJO DEL MUNDO


El árbol más antiguo del mundo es un abeto rojo de 9550 años de edad localizado en la provincia de Dalarna en Suecia.
El árbol de abeto ha demostrado ser un tenaz sobreviviente que se ha vuelto mas fuerte por crecer entre árboles y arbustos más pequeños al ritmo de los dramáticos cambios climáticos registrados a través del tiempo.

Durante muchos años, el árbol de abeto ha sido considerado como un recién llegado en esta región sueca montañosa.

"Nuestros resultados han demostrado lo contrario, que el abeto es una de los más antiguos árboles que se conocen en la cordillera", señalo Leif Kullman, profesor de Geografía Física en la Universidad de Umeå en Suecia.

EL fascinante descubrimiento se hizo en lo mas alto de la montaña Fulu en Dalarna . Los científicos encontraron cuatro "generaciones" de abetos rojos en forma de conos y madera producida de la más alta calidad.

El descubrimiento mostró árboles de 375, 5660, 9000 y 9550 años de antigüedad y todos muestran signos claros de poseer la misma composición genética de los árboles encima de ellos.

Los árboles de abeto rojo se pueden multiplicar desde rupturas de la raíz, produciendo copias exactas o clones.

El árbol ahora crece encima del lugar del hallazgo, encontrándose piezas de madera que datan de 9550 años atrás y que tienen el mismo material genético. Para comprobar su edad fue sometido a la prueba de carbono-14 en un laboratorio en Miami, Florida.

Anteriormente, pinos de América del Norte habían sido catalogados como los más antiguos del mundo, con una edad que oscila entre los 4000 y 5000 años de antigüedad.

En las montañas de Suecia, desde Laponia en el norte de Dalarna en el Sur, los científicos han encontrado un grupo de alrededor de 20 abetos que tienen más de 8000 años de antigüedad.

Aunque los veranos más fríos se han registrado durante los últimos diez mil años, estos árboles han sobrevivido a duras condiciones climáticas debido a su capacidad de empujar hacia fuera otro tronco cuando el anterior muere.

"El promedio de aumento de la temperatura durante los veranos en los últimos cien años se ha incrementado un grado en las zonas de montaña", explica Leif Kullman.

Por lo tanto, ahora podemos ver que estos abetos han comenzado a enderezarse a sí mismos.

También hay pruebas de que los abetos son las especies que mejor pueden darnos una idea acerca del cambio climático.

La capacidad de los abetos para sobrevivir a duras condiciones plantea otras preguntas a los investigadores;

¿Han emigrado los abetos durante la Edad de Hielo como semillas desde más de 1000 kilómetros al este hacia el interior cuando se cubrió de hielo Escandinavia?, ¿Realmente proceden de la zona oriental, como se enseña en las escuelas?

"Mi investigación indica que los abetos han pasado los inviernos en lugares al oeste o suroeste de Noruega, donde el clima no es tan duro como el que posteriormente se extendió rápidamente hacia el norte a lo largo de la franja costera libre de hielo ", dice Leif Kullman.

"De alguna manera también han encontrado su camino con éxito a las montañas suecas".
fuente:
http://www.eluniversal.com.mx/articulos/46642.html